martes, 4 de octubre de 2011

Esta ciudad me sorprende mucho. Es días sin fin y noches eternas. Es música y cantos baile. Son idiomas desconocidos, cuerpos tejiendo  mapas subterráneos en constante búsqueda desacompasada. Es violín y mucha guitarra. Es Samba, Salsa, Milonga.
Es canícula y macetas en el aire.
Contaminación y pájaros escondidos, es trottinette y mucho camino. Es poesía y mucho discurso.


Me gusta escribirla en este idioma extraño, porque la desvela con una grilla de lectura inexplorada. Es un guiño a mis años vagabundeos en insaciable búsqueda , al reconocimiento del mundo desde otra orilla lingüística.
Es pensar y no pensar. Decir je/yo escapándome de mi patria,  buscando una estrategia de conocimiento traicionera. Es darle la vuelta en mi camino. Decir a este pueblo de Letras cosas de lenguas, cosas de cuerpo, es reencontrarme con la oralidad de mi pueblo, dibujar sus realidades fingiendo no pertenecerles.

 Es seguir caminando.

1 comentario:

  1. últimamente me ronda esta tentación: vivir en una ciudad/país cuya lengua me sea extraña.

    Ya veremos...

    Escribiendote desde una ciudad lluviosa que hoy me hace sonreir.

    Muack!

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