viernes, 15 de noviembre de 2019

El golpe de Estado en Bolivia es racista, patriarcal, eclesiástico y empresarial

Adriana Guzmán integra el Feminismo Comunitario Antipatriarcal de Bolivia, y Feministas de Abya Yala. Se reconoció en esa lucha con otras compañeras en la Guerra del Gas en 2003, por eso suele decir que aprendió en la calle de qué se trata el patriarcado y por qué el feminismo es una herramienta fundamental para crear otras formas de vida. Ahora mismo resiste el avance de las milicias que festejaron la quema en la plaza pública de la whipala, la bandera de los pueblos originarios, un gesto de una violencia simbólica tal que es difícil nombrarlo sin que el corazón se parta. En este diálogo caracteriza al golpe de estado, llama a enfrentarlo, y a apoyar las acciones de la Resistencia.

-¿Cómo caracterizás al golpe de estado en Bolivia?
-Hay un dolor profundo frente al triunfo de este golpe cívico, militar, fundamentalista, empresarial. Estas movilizaciones empezaron después de las elecciones del 20 de octubre, cuando se acusó de fraude al proceso electoral en el que Evo Morales obtuvo un 10% más de votos frente al segundo candidato Carlos Mesa. Había un descontento en sectores de la sociedad por la repostulación del Evo. Como Feministas Comunitarias Antipatriarcales hacemos una autocrítica ahí. Creemos que habría que repensar esa postulación del Evo. Pero por otro lado, había un montón de imposiciones de los otros partidos. Por ejemplo Carlos Mesa, siendo genocida, coautor de la Masacre del Gas (2003), estaba yendo a las elecciones como candidato. ¿Cómo si un genocida va a las elecciones, no puede repostularse alguien por tercera vez?
Quiénes son los protagonistas del golpe?
Por un lado está la oposición que en términos “democráticos” se habría visto afectada por el supuesto fraude, encabezada por Carlos Mesa. Fue vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Losada, coautor de la Masacre del Gas, y la última cara que tuvo que utilizar la oposición de los partidos políticos, una oposición anacrónica, sin propuesta, sin rostros, que había quedado destrozada con estos años del proceso de cambio. Partidos que ni siquiera existen ya sus siglas, se juntan y ponen a Carlos Mesa como su candidato. Esa sería la “oposición política”. Son los votos de cuestionamiento al MAS (Movimiento al Socialismo). 
El otro es el grupo de derecha fascista encabezado por el Comité Cívico de Santa Cruz, donde está Luis Fernando Camacho como Presidente. Es una instancia que inventan los empresarios para participar en decisiones, en la elaboración de leyes para defender sus intereses. El Comité Cívico Comité Cívico representa a los empresarios, oligarcas, a los terratenientes, socios de las transnacionales, del Oriente boliviano. El Oriente boliviano está tomado por los terratenientes, que han obtenido sus tierras del regalo de la dictadura, y que han sometido ahí a los pueblos indígenas, a migrantes de La Paz, de otros departamentos, migrantes aymaras y quechuas, para su servicio, como sus peones. Es la oposición económica que encabezado este golpe de estado. Luis Fernando Camacho está vinculado además a los carteles del narcotráfico. Es hijo de un paramilitar que ha estado al servicio de la dictadura. Eso es lo que representan quienes ha encabezado este golpe de Estado.
-Hay sectores políticos que no nombran este momento como un golpe de estado ¿Por qué ustedes lo caracterizan así?
Primero, porque se ha buscado la desestabilización social, política, sembrar terror con grupos armados en diferentes lugares. Armados con armas de fuego con cascos, con escudos. Se ha articulado a grupos universitarios, paraestatales, paramilitares, grupos fascistas, racistas, que ya había desde el 2008, como la Unión Juvenil Cruceñista. Sembrar el terror, desestabilizar políticamente, es la primera característica del golpe. Aliarse con la policía después, que se amotina. Convocar a los militares que se suman supuestamente a defender al pueblo. ¿Cuál pueblo? El que encabeza Luis Fernando Camacho. Todas esas son las características de un golpe. Finalmente, lo vemos hoy, cuando en vez de que entre Carlos Mesa al Palacio de Gobierno después de la renuncia de Evo, no lo hace él. Lo hace Luis Fernando Camacho, representante de estos empresarios, de la Iglesia, del peor fundamentalismo del país. Impone la bandera, la Biblia y convoca a una Junta cívico militar, donde estarían militares, y personajes “notables”, que son ellos. Gracias Este golpe de estado ha tenido por un lado características tradicionales, como la presencia de los militares, de la policía, pero también características distintas, promoviendo el enfrentamiento entre vecinos, lo que se ha logrado gracias a la profundización del racismo. Han salido vecinos a decir que “basta del gobierno de indios, de ladrones”. Todos los que tenemos cara de indios somos señalados como parte del MAS. Especialmente las que somos mujeres originarias indígenas. El golpe de estado es también un golpe a las mujeres, a las organizaciones sociales. Por el amedrentamiento, por la humillación. Es un doble golpe. No es solamente al Estado, al gobierno, sino también a las organizaciones sociales. 
-Como Feministas Comunitarias Antipatriarcales ¿qué valoración hacen del gobierno de Evo?
Como Feministas Comunitarias Antipatriarcales hemos sido parte de este proceso de cambio, lo hemos construido. Se ha parido este feminismo en el proceso de cambio. Los principales debates han estado en la Asamblea Constituyente. Lo plurinacional, el reconocimiento de los pueblos, el ejercicio de nuestra autonomía, de nuestra autodeterminación. Hoy hay autonomías originarias, indígenas, campesinas. Con muchas limitaciones, sí, pero se están construyendo, se está haciendo el camino de la reconstitución del territorio, que era lo que queríamos como pueblos. Las cosas que dice la Constitución: el estado de base comunitaria, la economía comunitaria. El artículo 338, que habla del trabajo impago de las mujeres, que el trabajo del hogar produce riqueza, y debe ser contabilizado en las arcas del Estado. Esos debates se han traducido en leyes, que se han traducido en programas, posibilidades, acciones concretas. 
-Sin embargo, también hay críticas al gobierno de Evo Morales en relación al extractivismo ¿verdad?
Principalmente en el área económica tenemos las críticas. No se ha transformado la matriz capitalista del sistema, no se ha afectado a los intereses de los empresarios, de los ganaderos, de los madereros. Eso es cierto. También había contratos de 100 años de duración. No ha habido la decisión política para nacionalizar por ejemplo la minería, que era uno de los pedidos que hacíamos. Sin embargo, ha habido muchos logros en término del reconocimiento de los pueblos originarios, de ir construyendo haciendo camino, para nuestra propia educación, nuestra propia organización política. Cambios que hemos ido haciendo, incluso más allá del Estado, incluso a pesar del Estado.
-¿Se puede, como feminista, defender a un presidente al que se caracteriza como machista?
Como feministas tenemos muchas críticas a Evo Morales, por la matriz económica, por el extractivismo. Hemos cuestionado su machismo. Pero entendemos también que tener un presidente en el cual nos miramos, aunque sea un presidente machista, no es lo mismo que tener un presidente blanco, empresario, oligarca… como Macri. Entendemos la diferencia. La entendemos en el cuerpo, no solo racionalmente. Para nosotras era importante que Evo sea presidente. Era paralelo al proceso que hemos hecho las organizaciones sociales de transformación cotidiana, de poder mirarnos al espejo, reconocernos, nombrarnos. Contra todo esto viene el golpe de estado. Por eso la humillación. Por eso el escarmiento. Por eso la quema de la whipala.
-¿Qué significa el racismo como componente estructural del golpe de estado?
En el proceso se ha planteado una descolonización desde la educación, en diferentes políticas públicas, tanto en el Estado como en las organizaciones. No sólo en la recuperación de prácticas ancestrales, sino en la recuperación epistemológica de pensar de otra forma, de gestionar el poder de otra forma. Sin embargo, a pesar de esa descolonización, no habíamos profundizado el racismo. ¿Por qué? Porque el racismo es un ejercicio de privilegios. La forma de acabar con el racismo, era acabar con esos privilegios que vienen del mundo económico principalmente. Los privilegios que tienen los oligarcas, los terratenientes, no se han afectado como hubiera sido necesario.
-Además el racismo es transversal, no corresponde a un sólo espacio o partido político...
Una muestra de este racismo, está también en las prácticas de la izquierda y de ciertos feminismos. Una izquierda colonial que asume que las organizaciones originarias, campesinas, sirven para tirar piedras, para hacer bloqueos, y no para decidir cómo queremos vivir. Esa ha sido la pugna en la Asamblea Constituyente, y la pugna entre feminismos burgueses, blancos, clasemedieros, y el feminismo comunitario. Y por blanco, por burgués, me estoy refiriendo específicamente a las feministas que intervienen desde sus privilegios, desde su clase, desde su casa, su trabajo consolidado, su dinero, su apellido. Han juzgado al gobierno no sólo por sus errores políticos. Lo han juzgado por indios. En esta coyuntura, primero se han pronunciado denunciando el fraude, pero sin cuestionar que Carlos Mesa, el otro candidato, es un genocida. En medio de las movilizaciones, han planteado esta disputa como un enfrentamiento de machos, sin mirar el racismo. Para continuar, han deslegitimado nuestras denuncias de racismo, diciendo que hablar de racismo era una campaña que estaba haciendo el gobierno. Como si éste no hubiera sido un país colonizado por los españoles, invadido y violado sistemáticamente. Como si se pudiera borrar por un partido, el Movimiento Al Socialismo en este momento, estos años de colonización y de racismo.
-¿Qué pierden las mujeres y el pueblo con este golpe?
¿Qué estamos perdiendo con este golpe al Estado Plurinacional, para imponer la República católica, cristiana? Este golpe es para escarmentar al gobierno de un indio, y poner seguramente una junta militar integrada por militares y personajes notables. Ahí está el colonialismo. Suplantar al indio por militares y notables. Este golpe es contra el gobierno indígena, originario, acompañado de las organizaciones campesinas y los movimientos sociales. Es un escarmiento para que no se nos vuelva a ocurrir que es posible vivir fuera del capitalismo, que el vivir bien pueda ser una posibilidad, que no se nos vuelva a ocurrir la autodeterminación, que podamos autogobernarnos, autoorganizarnos. Que aceptemos este sistema capitalista, neoliberal, patriarcal, colonialista. Ése es el mensaje.
-¿Cómo crees que puede cambiar la vida de las comunidades indígenas, originarias? Especialmente en el caso de las mujeres.
Va a haber un retroceso absoluto en todos los derechos logrados. Ya se habla que se van a derogar leyes, como la Ley 348 que asegura una vida libre de violencia, que reconoce el feminicidio, una ley con la que nunca han estado de acuerdo los fascistas. Se va a ir en contra de los derechos conquistados, de estos logros simbólicos y reales. También se van a atacar las universidades indígenas. En este proceso de cambio, y no en otro, y por la lucha de las organizaciones sociales, tenemos universidades indígenas, donde van jóvenes que estudian lo que necesita su comunidad, y que después de estudiar eso vuelven a servir a su comunidad. No universidades que producen empresarios y desclasados para el mundo, como son las universidades en las ciudades. Lo que perdemos es la posibilidad de haber hecho este proceso de transformaciones con el acompañamiento del Estado. Pero no perdemos la esperanza. No perdemos la convicción, no perdemos los sueños, no perdemos la urgencia de hacer otro mundo posible. Es mucho más difícil en un estado fascista, pero nosotros, nosotras, vamos a seguir haciéndolo.
-¿Cuál es la situación en este momento, mientras Evo Morales ya está fuera de Bolivia?
Los golpistas están tomado los canales. Están tomadas las radios comunitarias. Desde los medios de comunicación tomados todos por los golpistas, se denuncia que se están haciendo saqueos, sembrando el terror a nombre del MAS. Se dice que son hermanas y hermanos que vienen de las comunidades, y no es así. Hacen estas denuncias para deslegitimar nuestra Resistencia. Las organizaciones sociales no están haciendo ningún saqueo, porque son parte del pueblo en resistencia. Se quiere desprestigiar nuestra Resistencia. Las organizaciones sociales han convocado al cerco de La Paz, se ha cortado el agua en la Paz. Vamos a recuperar La Paz, y nos vamos a ir reorganizando.
-¿Qué necesita el pueblo en resistencia de los pueblos de otros territorios? ¿Qué necesitan ustedes de los feminismos transnacionales?
Nuestra convocatoria, hermanas y compañeras, más allá de las fronteras: Nos conocemos, nos hemos mirado. La primera es la confianza en la palabra nuestra, porque la información que está circulando es que aquí no hay ningún golpe, que todo está bien. Lo cierto es que están los militares y los policías apoyando a los golpistas, amedrentando a las organizaciones. Esto es un golpe. Necesitamos que lo digan. Necesitamos que compartan nuestra indignación, nuestro dolor, y que compartan también nuestro miedo, frente a lo que están generando estos grupos armados. Nuestra convocatoria es también a cuestionarnos como feministas. Este análisis reducido de pensar que todos son los mismos, que el Evo era lo mismo que los otros, o que es solo una disputa entre machos, no nos deja ver cómo disputa el patriarcado, el capitalismo, las variables económicas, coloniales, del sistema. No nos deja ver que con el fascismo no se dialoga. El fascismo no escucha. El fascismo no retrocede. El fascismo elimina. Con las humillaciones están tratando de eliminar nuestras luchas. Las convocamos a denunciar esto, y a construir un feminismo que sea comunitario, popular, piquetero, desde estos territorios, que no esté más allá del bien y del mal, que no sea funcional a la derecha finalmente. 

viernes, 20 de septiembre de 2019

Sublimissime

Tú me recuerdas el prado de los soñadores,
el muro que nos separa del mar, si es de noche.
Tú me recuerdas, sentada,
ciertos sentimientos
que nunca se sabe que traen en las alas:
si vivos o muertos.

Me quito el rostro y lo doblo
encima del pantalón.
Si no he de decir tu nombre,
si ajeno se esconde
no quiero expresión.
Suelen mis ojos
tener como impresos
sus sueños risueños

Tú me recuerdas las calles de La Habana Vieja,
la Catedral sumergida en su baño de tejas.
Tú me recuerdas las cosas, no sé, las ventanas
donde los cantores nocturnos cantaban
amor a La Habana.

Esto no es una elegía
ni es un romance, ni un verso:
más bien una acción de gracias,
por darle a mis ansias
razón para un beso,
una modesta corona
encontrada en la aurora.

Tú me recuerdas el mundo de un adolescente,
un seminiño asustado mirando a la gente,
un ángel interrogado,
un sueño acosado,
la maldición, la blasfemia de un continente
y un poco de muerte.

Silvio Rodriguez, Esto no es una elegia.

sábado, 3 de agosto de 2019

Uppercut

                                                      (quand la Beauté te percute)

viernes, 2 de agosto de 2019

Heureusement il y a l'amour.

"Je n'ai pas d'amis. J'ai des amours. L'amitié est bourgeoise. C'est une construction bourgeoise et masculine." Pedro Lemebel

Heureusement, il y a l'amour. Le grand, le petit. Les gens qui valent la peine. Il nous faut nous choyer. Nous n'avons plus d'autre privilège que de prendre soin, de nous.

viernes, 31 de mayo de 2019

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Entre femmes: Parcours de mères lesbiennes de l'immigration et des quartiers populaires



Deux militantes de Femmes en lutte ont participé à ce podcast et raconte avec pudeur, humour et résilience, leurs histoires de mères lesbiennes de l'immigration et des quartiers populaires.  Hanane, franco-marocaine, et Sy, franco-hmong, témoignent de leurs parcours de combattantes pour assumer leurs amours et fonder leur famille, tout en affrontant la galère sociale et le racisme. On y comprend mieux leurs luttes pour avoir un bébé avec PMA. Elles assument la vie de combats sur tous les fronts qui les attendent. Mais aussi la fierté d'élever leur famille dans le 93, où elles vivent, militent et travaillent.

sábado, 24 de noviembre de 2018

L'indignation française


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Dix ans après la dernière crise du capitalisme en date, plusieurs mouvements populaires ont émergé dans les pays occidentaux pour crier leur « ras le bol » aux élites de leurs pays et pour dénoncer les inégalités sociales.

En 2011, le mouvement des Indignés enflammait l'Espagne, inspiré par les révolutions des printemps arabes et par le mode d'organisation des grecs de la place Syntagma. Lancé sur internet par huit jeunes dénonçant le manque d'horizon que leur offrait le futur d'une société jetée à la rue par le surendettement et le chômage, le rassemblement spontané du 15 mai 2011 a donné lieu à des occupations de places de villes pendant trois mois. 8 millions d'espagnols de tous horizons sont sortis dans les rues sur une population de 45 millions d'habitants pour demander qu'une démocratie réelle voit le jour, dénonçant les plans d'ajustements structurels de la Troïka (Banque Centrale Européenne, Commission Européenne et Fonds Monétaire International) et l'accaparement des richesse par une minorité.

L'indignation s'est exprimée sous diverses formes similaires dans les pays du sud de l'Europe et jusqu'au USA (Mouvement Occupy). Des millions de citoyens se sont organisés sans partis politiques ni syndicats et se sont mobilisés pendant des mois, créant de nouveaux modes d'auto-organisation citoyens et pacifistes. Mobilisant l'intelligence et le savoir faire des étudiants, des salariés, des retraités, des femmes au foyer et des chômeurs. Ils ont gagné l'opinion, bien que le système économique et politique n'ait guère tremblé.

Après l'échec de la bataille des syndicats et du mouvement des Nuits Debouts contre la loi travail de 2016, le mouvement des gilets jaunes est inédit en France. Parce que c'est la première bataille citoyenne qui émerge suite à la difficulté de se procurer une matière première que la France ne possède pas.

C'est la première fois qu'on voit des milliers de gens se disant apolitiques s'organiser en masse sans le soutien des centrales syndicales pour leur pouvoir d'achat, contre les taxes et le gouvernement. Dans leur majorité, il s'agit de manifestants qui travaillent et qui s'appauvrissent, qui vivent dans des zones où l'Etat providence disparaît peu à peu. A l'inverse des diverses mouvements des Indignés, le mouvement des gilets jaunes est périurbains et rural. La question de l'injustice fiscale est sur toutes les lèvres. Le sentiment de faire partie des 99% qui subissent l'enrichissement des 1% gagne du terrain.

Ce mouvement génèrera t'il vraiment une conscience de classe ? Ou participera t'il à la fragmentation de la société précarisée? 

En pleine campagne pour les élections européennes, l'appel au blocage des routes le 17 novembre a été surmédiatisé par des chaînes d'information en continue avant même qu'il n'ait lieu; contrairement à d'autres mouvements sociaux autonomes et citoyens qui ne sont pas couverts médiatiquement. L'infiltration et la manipulation du mouvement par l'extrême droite française est évidente. On a vu s'exprimer la colère de certains manifestants sur des « minorités » : actes racistes, homophobes, délation de réfugiés etc... On a vu de sinistres personnages enfiler le gilet jaune et se fondre dans la masse. Ce n'est pas un hasard que Frank Buhler, ex "Debout la France", appelle à manifester à Paris en même temps que la manifestation annuelle contre les violences faîtes aux femmes du 24 novembre. On connaît les positions de l'extrême droite quant à l'émancipation des femmes.

Etant un mouvements très disparate, les revendications sont confuses et peinent à s'articuler. Les manifestants scandent « qu'ils ne veulent plus payer » de taxes et expriment à juste titre leur sentiment d'être méprisés par une élite déconnectée de leurs réalités économiques et sociales. Pour l'instant, les gilets jaunes ne remettent pas en cause les fondements de la société capitaliste et néolibérale en place. Ils expriment de la colère quant à la baisse de leur pouvoir d'achat.


De nombreuses personnes se questionnent quant à leur participation au mouvement sans qu'aucune critique de fond ou revendication collective d'émancipation n'émergent. Que faire de tant d'indignation?

Au delà de la question sociale, le conflit actuel pose la question de la dépendance par rapport à la voiture, de l'autonomie des citoyens et du pays par rapport aux énergies fossiles. Des solutions existent pour refaire vivre les campagnes mais ne sont pas appliquées car elles ne sont pas bénéfiques aux multinationales qui gouvernent les gouvernements. 

A l'heure où nous connaissons une crise écologique sans précédent et que des technologies « propres » voient le jour, comment penser collectivement la transition écologique et la redistribution des richesses? Comment survivre dans un monde néolibéral mondialisé? Comment vaincre l'individualisme qui nous a complètement isolés de nous même et des autres?

Les agriculteurs se suicident en masse, les maladies dues aux pesticides se multiplient, les pics de pollutions atteignent des records dans toutes les villes. Le taux de chômage ne recule pas, les salaires n'augmentent pas et même diminuent pour certains. La reconversion écologique de notre société pourrait être une véritable sortie de secours à « la crise ». La France est un pays très dépendant des autres. On exporte 99% du pétrole qu'on consomme, on ne produisait que 8% de notre alimentation en 2006...

Les gilets jaunes ont bloqué les routes et leurs usagers. C'est un premier cri de détresse. Pour se faire entendre, il faudra aller plus loin que les Champs Elysées. Les urnes sont devenues des trous béants.  Les syndicats en ont l'expérience, il faudra bloquer l'économie: bloquer les ports et les raffineries, boycotter les multinationales. Il faudra se politiser, mettre des mots sur les systèmes d'exploitations, comprendre les rouages du capitalisme. La colère populaire est compréhensible, mais, à qui servira vraiment ce mouvement? Aux pauvres?  

 Les revendications pour plus de pouvoir d'achat individuels ne suffisent pas dans un monde qui s'effrite.








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martes, 30 de octubre de 2018

Soleil cherche futur

Je bois du vin dans mon lit en écoutant le plus grand poète de ce pays encore vivant et je crie de rage et de larmes :SOLEIIIIL, SOLEIIIIL. Le monde est en friche, les fachos gagnent l'Amazonie et en for intérieur, je placarde des bombes, je tire tout ce qui bouge, les Marine, les Salvini, les Trump, les Bolsosamère, je cracherai sur vos tombes (comme disait l'Autre)

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Libre - Cédric Herrou


Les cris de nuit ont disparu.
Les faisceaux lumineux violant la douceur de la nuit ont disparu aussi.
La chasse à l’Homme est terminée. Les gendarmes s’ennuient, ils se demandent à quoi ils servent. Le teint dépressif, ils sont assis là, nuit et jour, à regarder dans le vide, à observer aux jumelles mes poules à la recherche d’un vers ou, par manque de sauterelles, un brin d’herbe épargné par la chaleur de l’été.
Tchen le gros chien noir a cessé d’aboyer. Elle aussi est triste. La nuit est calme comme avant, l’avant-tourmente, l’avant quand tout était normal. Plus de gamins arrivant comme le vent sans prévenir, après des mois voire des années d’errance entre guerres, mers et déserts. Je n’ai plus de regards venant d’Afrique étincelés par la volonté de vivre. La sensation de réconfort de les savoir arrivés chez moi sains et saufs a disparu. Le plaisir que ces gamins aient réussi à déjouer comme un jeux d’enfant les contrôles policiers, les caméras infra-rouges, les militaires, la Méditerranée.
Ils étaient pour l’Europe bien trop proches. Ici, chez nous, sur nos terres, il était facile de dénoncer, d’humaniser ces flux, ces flots, ces migrants, ces personnes. Il était facile de donner un prénom, un sourire ; il était facile de se battre pour eux, avec eux, grâce à eux.
Le tour est bien joué, plus besoin de sévir à Vintimille, à Menton ou ici dans ma vallée.
Le flux, les flots, les sourires, les yeux étincelants d’avenir resteront loin. Les larmes salées sont désormais leur univers. Je les imagine calmes sans bouger, le regard profond, cherchant le fond. Là-bas plus de sens, plus d’envers ni d’endroit, plus de haut ni de bas. Là-bas plus de larmes, plus de guerre, plus de torture, là-bas tout est calme.
L’Europe aura trouvé la solution ; loin des yeux, loin du cœur. Le flux restera au milieu des flots. La mer étouffera peut-être notre silence. Ma mer, celle de mes frères Italiens, Tunisiens, Portugais ou Marocains n’aura plus jamais la même odeur. Je suis né proche d’elle, j’ai grandi avec elle, maintenant quand je la goûte elle a le goût des larmes, je ne sais pas si c‘est elle qui pleure ou bien si c’est moi, ou alors est-ce les larmes de ses nouveaux enfants morts dans l’indifférence. Ma pauvre mer est accusée d’avoir noyé une partie de l’Humanité. Elle est suspectée de crime contre l’Humanité.
Ma mer, les jours passeront et je continuerai à te défendre, tu resteras pour moi ni complice ni coupable, tu resteras témoin de l’indifférence. Je garderai la conviction de ton innocence mais je ne pourrai plus me laisser porter par ta douceur, ni me laisser bercer par tes vagues, elles sont pour moi la résonance de ces dizaines de milliers de cœurs éteints, de ces poumons gorgés de toi.
Prends soin de moi, venge toi tant que tu pourras, même sur moi si tu le veux, avale moi, broie moi, mélange moi à toi, montre nous que tu es notre mer à tous, que ton rôle est de nourrir l’Humanité non de l’avaler.
Je sais que tu en as vu d’autres, je sais que tu connais mes semblables mieux que moi, je suis désolé de ne pas avoir ton calme ni ta sérénité. J’aurais voulu être toi, j’aurais voulu être tes vagues violentes pour recracher ces milliers de corps en décomposition sur les responsables de ce crime contre la Vie. J’aimerais que l’odeur putride embaume ces hommes gris aux sourires froids, j’aimerais enduire de viscères en décomposition ces députés, ces ministres, et ces préfets. Ici l’odeur est bien trop douce pour eux. Le monde est injuste, les coupables aux mains propres se déculpabilisent avec cette devise « on ne peut pas accueillir toute la misère du monde », mais la misère je la vois dans leurs yeux, ils sont la misère-même, la misère capable de tuer une partie de l’humanité, le sourire aux lèvres. Votre effroyable cynisme rend l’Humanité hideuse. Un jour nous vous jugerons en espérant que nous ne devenions pas comme vous car malheureusement vous n’avez pas le monopole de l’ignominie.
Cédric Herrou

viernes, 10 de agosto de 2018

Marseille l'été


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Marseille l'été c'est le contraste de la pauvreté au soleil et des groupes de touristes qui haranguent les rues du centre. Les plages où débordent les égouts après l'orage du mois d'août sont interdites à la baignade... le matin. Les africains se baignent toujours le long du fort Saint Jean. Ce soir, y'a match. Des petits aux grands, tout le monde est en bleu et blanc. Les couleurs de la Bonne Mère sont devenues le drapeaux de la nouvelle religion. Le foot, c'est ce qui restent à ceux qui ne partent pas en vacances. On fait la queue pour payer l'essence, les gens sont familiers. Des arabes achètent de l'eau fraîche aromatisée. Un petit s'est fait payé une sucette par le gars devant moi, son papi a du mal à l'accepter. Mais c'est de bon cœur, alors il sort et s'écrie :  « Bonne soirée les jeunes, allez l'OM ! ».