lunes, 3 de junio de 2013

Ser viajera

Poco he escrito sobre el hecho de viajar en el continente latino américano siendo una mujer non acompañada por hombre, lo que se suele llamar por todas las tierras que he pisado a lo largo de mi vida: "sola". Las feministas hablan mucho de las amas de casa, de las putas, de la precarias, de las lesbianas, de las "sin papeles", de las mestizas, de las libertinas, de las monógamas, de las poliamorosas... no hablan de las viajeras. Sin embargo, la definición antigua de "puta" o sea, su etimología griega de "peripatein" o péripatétitienne en mi idioma de origen, significa "la que pasea"... sola? Termino en el cual todas las que nos escapamos del "heteropatriarcado", como diría Wittig, cabemos verdad?

A lo largo de este viaje por el sur de México, los andes bolivianos, peruanos, chilenos y argentinos, encontré una sola francesa viajar "sola" que no era yo. Vengo a decirles que si se puede cruzar Latino América siendo mujer. Me van a decir que es mas fácil siendo blanca y con plata. Es cierto. Pero a pesar de que el machismo siga siendo una realidad en el planeta Tierra, si, se puede. Se puede tomar autobuses de noche de tercera clase y no sentir ni miedo ni molestía. Se puede compartir el plato de quien te lo ofrece, aun en campos pobres. Se puede caminar por ciudades, llanos y montañas. Se puede nadar en mares y ríos. Se puede hablar con gente autóctona. Se puede tocarles las manos y compartir experiencias. Se puede dormir en casas de desconocidos y dejarse cuidar cuando el cuerpo es vulnerable. Se puede hablar con gente de plata, con gente humilde, con viajeros, caminantes y soñadores. Se puede recibir sanación a pesar de pertenecer a otra cultura. 
En este continente, el viajero es bienvenido. A pesar de que la gente se sorprenda ver a una mujer emprender tal empresa por caminos de tierra, cargada y a veces cansada, siempre me han tratado bien. Esto no significa que "el peligro" no exista, pero me parece que mientras no pasa nada feo, hay que vivir, atreverse y morder a la vida como se debe. Eso es lo que Despentes llamo "el derecho al riesgo". Yo diria que tenemos "derecho a vivir" con o sin plata, blancos o negros, mujer como varon etc...
Aqui les quiero compartir el prólogo de una persona con la cual comparti algunos días por estas tierras, Santiago Aragón, cuyo texto me hizo crecer los ojos pues comparto la misma sensación de infinita gratitud por toda la gente que me he cruzado por este largo viaje. La soledad del viajero no existe en estas tierras. Siempre hay alguien...


"A diez años de haber regresado a Argentina se termina este libro, que es el relato de un viaje en bicicleta por todo el continente americano. He tratado que sea como una máquina fotográfica cuyo foco está en la parte humana. el gran tesoro de este continente radica allí, en su gente. Convivimos con gente simple que a veces no son los que cuentan en los informes oficiales y lo que hago aquií es trasmitir sus opiniones, sus modos de ver la vida, observándolos siempre con el ojo del fotógrafo que no emite juicios, sino que refleja. He tratado de compartir el cariño, la inocencia, la buena voluntad, la belleza de la que fuimos testigos y beneficiarios. Cuando empezamos con este viaje salimos con una idea, una aventura quizás, lo que luego se fue trasformando en una empresa que dedicamos, a mostrar como es la solidaridad, la confianza y la hermandad que existe en este gran continente.
  Salimos a pedalear por este jardín y sin darnos cuenta nos encontramos próximos al polo norte. En algunos países se puede hablar español, en otro portugués, en otros inglés y en otros lenguas autóctonas; las comidas pueden cambiar, las creencias también, pero en el fondo, en lo esencial, es todo un mismo puebloque nos trató con todo su cariño y eso dejo profundas huellas en nosotros.
  En el año 1997 cuando vivía en el campo de la provincia de Buenos Aires comencé a desempolvar los diarios que durante todas las noches fui escribiendo. Fue un trabajo grato, que nunca sabía cómo iría desarollarse.
  América nos recibió con los brazos abiertos, vimos sus heridas y sus dichas.
  Descubrimos que no siempre lo que muestran los medios periodísticos es cierto, no hay de qué temer, hay que animarse a vernos como una gran familia. Este libro pretende ser un homenaje a cada ciudadano que vive en esta tierra llena de esperanza."

Prólogo de Pedaleando América, Santiago Aragón, Publicacones Yerba Buena


3 comentarios:

  1. Ay que bonito, leer esto me anima a seguir recogiendo mis ganas dirarias de descubrir mis raices en latinoamerica, como mujer "sola" me asusta emprender el viaje a latinoamerica siguiendo siendo "sola", no quiero ir pensando en encontrar a un hombre con el que viajar, aquí en España y Europa he viajado sola también y eso no me ha dado miedo, pero cuando pienso en allà me cambia un poco el parecer, me gusta mucho poder leer esto. También me viene la reflexión a la cabeza de que a veces una mujer "sola" no es solo cuando viaja si no también cuando vive, últimamente me estoy embarcando, y nunca mejor dicho, en espacios que han sido históricamente masculinos, haciendo cursos de marinera y pescadora, y al principio parecía que no era un mundo para mi, pero me he dado cuenta que ese también puede ser un lugar para una mujer "sola" o mejor dicho autosuficiente y con ganas de descubrir aquello que su corazón ansia descubrir. Gracias por estas palabras y suerte en el camino, en esta red que nos une dentro de nuestra madre gaia.

    Yaiza

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  2. Hola Yaiza, que lindo tu comentario! pues lanzate que tu tierra es muy acogedora! muchas veces el miedo nos impide hacer cosas increibles asi que no dudes, ademas si ya viajaste por europa que tambien es peligrosa segun a donde vas y que andas por caminos pocos comunes para una mujer!! El mundo es nuestro en cuanto empezamos a pisarlo!
    escucha siempre tu instinto y vaya con Dios )o con la pacha mama que para mi es la misma) ! jajaja! -')

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  3. :) jeje pues gracias por tus ánimos! La pacha mama nos guía por el camino de la verdad y de la conexión con nostras mismas y el mundo. Mucha suerte en el camino y vivan las mujeres libres y autosuficientes!

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